Una clienta puede llegar diciendo ‘quiero radiofrecuencia’, ‘necesito un peeling’ o ‘quiero reducir abdomen’. Pero antes de elegir el tratamiento necesitamos entender qué está viendo, qué espera conseguir y cuál es el punto de partida.
El diagnóstico no pretende complicar la reserva. Al contrario: evita gastar tiempo y dinero en tratamientos que quizá no sean la mejor elección.
Escuchamos, valoramos y diseñamos. Esa secuencia es la base de los Métodos Karisma tanto en facial como en corporal.
¿No sabes qué tratamiento elegir? Empieza por el diagnóstico.
¿No sabes qué tratamiento elegir? Empieza por el diagnóstico.