Muchas mujeres notan a partir de los cuarenta que la rutina que utilizaban desde hace años deja de ser suficiente. Puede cambiar la hidratación, la textura, la firmeza o la tolerancia a ciertos productos.
Esto no significa que haya que llenar el baño de cosméticos. A menudo necesitamos simplificar, ajustar activos y revisar la frecuencia de los tratamientos. Los cambios hormonales pueden formar parte del contexto, pero cada mujer los vive de manera diferente.
Una valoración profesional ayuda a separar lo que realmente necesita la piel de lo que simplemente está de moda. Esa es la base de nuestra metodología en Karisma.
Tu piel cambia; tu rutina también puede hacerlo. Reserva una valoración personalizada.
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